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jueves, febrero 21, 2008

Por "c ... Arturo Pérez Reverte

De la mano de mi amiga CHUS, no tiene desperdicio. Gracias CHUS

"Ahora me explico las quejas de los extranjeros por sus dificultades con nuestras acepciones. Un ejemplo de la riqueza del lenguaje castellano es el número y acepciones de una simple palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada referencia a los atributos masculinos, "cojones".

Si va acompañada de un numeral, tiene significados distintos según el número utilizado. Así, "uno" significa "caro o costoso" (valía un cojón), "dos" significa "valentía" (tiene dos cojones), "tres" significa "desprecio" (me importa tres cojones), un número muy grande más "par" significa dificultad" (lograrlo me costó mil pares de cojones).

El verbo cambia el significado. "Tener" indica "valentía" (aquella persona tiene cojones), aunque con signos exclamativos puede significar "sorpresa" (¡tiene cojones!); "poner" expresa un reto, especialmente si se pone en algunos lugares (puso los cojones encima de la mesa).

También se los utiliza para apostar (me corto los cojones), o para amenazar (te corto los cojones). El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase. Así, el presente indica "molestia o hastío" (me toca los cojones), el reflexivo significa "vagancia" (se tocaba los cojones), pero el imperativo significa "sorpresa" (¡tócate los cojones!).

Los prefijos y sufijos modulan su significado: "a-" expresa "miedo" (acojonado), "des- " significa " cansancio" (descojonado), "-udo" indica "perfección" (cojonudo), y "-azo" se refiere a la "indolencia o abulia" (cojonazo).

Las preposiciones matizan la expresión. "De" significa "éxito" (me salió de cojones), o "cantidad" (hacía un frío de cojones), "por" expresa "voluntariedad" (lo haré por cojones), "hasta" expresa "límite de aguante" (estoy hasta los cojones), "con" indica "valor" (era un hombre con cojones) y "sin", "cobardía" (era un hombre sin cojones).

Es distinto el color, la forma, la simple tersura o el tamaño. El color violeta expresa "frío" (se me quedaron los cojones morados), la forma, "cansancio" (tenía los cojones cuadrados), pero el desgaste implica "experiencia" (tenía los cojones pelados de tanto repetirlo).

Es importante el tamaño y la posición (tiene dos cojones grandes y bien plantados); sin embargo hay un tamaño máximo (tiene los cojones como los del caballo de Espartero) que no puede superarse, porque entonces indica "torpeza o vagancia" (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos, e incluso necesita una carretilla para llevarlos).

La interjección "¡cojones!" significa "sorpresa", y cuando uno se halla perplejo los solicita (¡manda cojones!). En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes (me sale de los cojones).

En resumen, será difícil encontrar una palabra, en castellano o en otros idiomas, con mayor número de acepciones.
"

Arturo Pérez Reverte

jueves, febrero 14, 2008

Trabalenguas en Inglés

De la mano de mi buena amiga CHUS me llega este trabalenguas en Inglés, el cual cuanto menos me ha parecido ingenioso:

ESTA ES LA RAZÓN POR LA QUE ME COSTÓ TANTO APRENDER A HABLAR O ENTENDER EL INGLÉS!!!
Quien fue el que dijo que el inglés era fácil?
A ver, lean esto, la prueba consta de tres módulos...

MÓDULO BÁSICO
Tres brujas miran tres relojes Swatch. ¿Cual bruja mira cual reloj?
En inglés:
Three witches watch three Swatch watches. Which witch watch which Swatch watch?

MÓDULO AVANZADO
Tres brujas 'travestis' miran los botones de tres relojes Swatch. ¿Cual bruja travesti mira los botones de cual reloj Swatch?
En inglés:
Three switched witches watch three Swatch watch switches. Which switched witch watch which Swatch watch switch?

..Y ESTE ES PARA MASTERS:
Tres brujas suecas transexuales miran los botones de tres relojes Swatch suizos.
¿Cual bruja sueca transexual mira cual boton de cual reloj Swatch suizo?
En inglés:
Three Swedish switched witches watch three Swiss Swatch watch switches. Which Swedish switched witch watch which Swiss Swatch watch switch?

Y LUEGO DICEN QUE EL INGLÉS ES FÁCIL...

miércoles, enero 02, 2008

¿Du llu espic ingliss?

Vamos a comenzar el año (con la ayuda de mi buena amiga CHUS, que es la que me lo ha hecho llegar) con un constructivo bosquejo del caos lingüístico en el que nos vemos envueltos desde ya hace algunos años, y que poco a poco se ha convertido en cotidianeidad, como si no tuviese yo ya bastante con las dichosas faltas de ortografía de mi lengua materna (Dios bendiga al corrector ortográfico de Google).

El texto me parece que no tiene desperdicio, tanto en la originalidad de su autora, como en lo clarito que se nos quedan las cosas después de leerlo, .... si o si ?

¿Du llu espic ingliss?

Esto es la carta que escribió una señora al programa de Luis del Olmo para que la leyeran en directo:

"Desde que las insignias se llaman pins, los maricones gays, las comidas frí­as lunchs, y los repartos de cine castings, este paí­s no es el mismo: ahora es mucho, muchí­simo más moderno.

Antaño los niños leí­an tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hací­an negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodí­a en vez del tupper-ware.

Yo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero, tonta de mi­, creí­a que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada dí­a cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor. Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestí­bulo que hall, ni inconveniente que handicap...


Desde ese punto de vista, los españoles somos moderní­simos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sino fellings.

Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos al pub, practicamos el rappel y el raffting , en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los frí­os, nos limpiamos los mocos con kleenex.

Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico.

El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y nunca consigue aparcar pero siempre encuentra un parking.

El mercado ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el escalafón, el ranking y el representante, el manager. Los importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sitters, y hasta nannies, cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento.

En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant enví­a mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz, y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yoghurt light y el body-fitness.

El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se jartan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne.

Ustedes, sin ir más lejos trabajan en un magazine, no en un programa. En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama show, bien distinto, como saben ustedes, del anticuado espectáculo; si el show es heavy es que contiene carnaza y si es reality parece el difunto diario El Caso, pero en moderno.

Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping.

Estas cosas enriquecen mucho.

Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, solo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA."

Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabí­a si tení­a stress o es que estaba hasta los cojones.
"